El misterio de las pulgas y cómo acabar con ellas en Cartagena, Murcia y el Mar Menor
▶︎Hace un par de semanas nos llamó una vecina de Los Dolores (Cartagena) bastante preocupada.
Tanto ella como su hijo pequeño se levantaban cada día con picaduras debajo de las rodillas. Eran unas pequeñas protuberancias rojas que no paraban de picar. Además, nos contó que habían visto unos diminutos bichos negros saltando por el piso. Blanco y en botella: sin lugar a dudas, se trataba de pulgas de gato.
Lo curioso de esta historia es que nuestra clienta no tiene mascotas. Entonces, ¿cómo llegó una plaga de pulgas a su casa? Muy sencillo.
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El "taxi" de las pulgas: los gatos callejeros
En muchas zonas de Cartagena, Murcia y los pueblos del Mar Menor, es común encontrar colonias de gatos callejeros. Muchas personas, con buena intención, les dan de comer. El problema es que estos felinos no están supervisados; es decir, nadie les pone la pipeta contra los parásitos ni llevan collares antipulgas.
Estos gatos se mueven de un lado a otro buscando comida y se convierten en auténticos vectores de infestaciones de pulgas. Cuando caminas tranquilo y confiado cerca de donde ellos viven o comen, las pulgas dan un salto y se te pegan a los pantalones o a los tobillos.
Así de fácil: te llevas las pulgas puestas a tu casa.

Una vez dentro, acampan a sus anchas
A una pulga le da exactamente igual instalarse en una alfombra, en unas cortinas o en las piernas de una persona. Cuando llegan a tu hogar, se quedan. Se alimentan de la sangre de las personas, ponen huevos en los rincones más insospechados y proliferan a una velocidad de vértigo.
Por eso, si notas picaduras o ves pequeños bichos negros saltando por el suelo, es fundamental actuar de inmediato. Si dejas pasar el tiempo, se propagan por toda la vivienda y, al final, el tratamiento sale mucho más caro.
¿Por qué los remedios caseros o de supermercado no funcionan?
El gran problema de las pulgas son sus huevos. Los productos insecticidas (biocidas) tradicionales no logran penetrar la capa protectora que tienen los huevos de estos parásitos. Por eso, cuando alguien intenta fumigar por su cuenta, a los pocos días vuelve a tener picaduras: los huevos han eclosionado.
Normalmente, las empresas de control de plagas tienen que hacer un segundo tratamiento unos 10 días después del primero (que elimina a los adultos) para acabar con las pequeñas pulgas recién salidas del huevo.
Nuestro método: Ahorro y eficacia en un solo paso
En nuestra empresa sabemos que tener que hacer dos tratamientos encarece mucho el servicio para el propietario de la vivienda.
Para evitar que eliminar pulgas de casa salga muy costoso, nosotros utilizamos biocidas muy persistentes. Estos productos mantienen un efecto residual y duran incluso semanas activos sobre superficies porosas, superficies lisas y tejidos de todo tipo. De este modo, cuando las futuras pulgas eclosionan de sus huevos, son eliminadas automáticamente por ese efecto prolongado.
¿El resultado? Un éxito total. A los pocos días del tratamiento, llamé a nuestra clienta de Los Dolores y me confirmó muy aliviada que ya habían desaparecido los picotazos.

Además de nuestro trabajo, ella puso en práctica los consejos clave que le dimos:
- Lavó toda la ropa de cama a alta temperatura.
- Llamó al ayuntamiento para que fumigaran la zona donde comen los gatos callejeros y para que el servicio de zoonosis los retirara, cortando así el problema de raíz para evitar futuras infestaciones.
¿Tienes problemas de pulgas en tu casa o negocio?
Si vives en Murcia, Cartagena, el Mar Menor o alrededores, y los remedios caseros ya no te sirven, no desesperes. Llámanos y te ayudaremos a recuperar la tranquilidad de tu hogar. ¡Dile adiós a las picaduras!
